Un preprint estima que nueve de cada diez artículos biomédicos muestran huellas de escritura asistida por IA
No está revisado por pares y no prueba que una IA escribiera nada: detecta frecuencias de palabras. Aun así, el orden de magnitud merece atención.

En corto
Un preprint de la Universidad de Gante (arXiv:2608.10715) estima que en torno al 90 % de los artículos publicados en diciembre de 2025 en PubMed Central muestran marcadores léxicos asociados a modelos de lenguaje, 77 % para todo 2025 y 52 % para 2024, analizando texto completo. No está revisado por pares, detecta frecuencias de palabras y no distingue entre pulido de estilo, traducción y generación completa. Solo inglés y solo PubMed Central.
Qué significa para ti
Si lees literatura científica para decidir algo, el dato no es que la IA escriba: es que ya no puedes suponer que el estilo te dice quién escribió. Lo que hay que mirar son los datos y el método.
Un preprint publicado el 12 de agosto por Holzwarth, González-Márquez y Kobak, de la Universidad de Gante, estima que alrededor del 90 % de los artículos publicados en diciembre de 2025 en PubMed Central presentan marcadores léxicos asociados a modelos de lenguaje. Para el conjunto de 2025 la cifra baja al 77 %, y al 52 % en 2024. A diferencia de trabajos anteriores, analiza el texto completo y no solo los resúmenes. Nature lo cubrió el 20 de agosto; Kobak reconoce allí que dudó de sus propios resultados hasta verificarlos.
El contexto ayuda a situar el salto. Un trabajo de 2025 sobre resúmenes estimaba un 13,5 % en 2024; otro de 2026 sobre todas las disciplinas, un 57 % en 2025. Las tres cifras no son comparables entre sí porque no miden lo mismo, pero la dirección es inequívoca.
Importa porque la literatura biomédica es la materia prima de las decisiones clínicas y de las guías de práctica. Y es un aviso concreto para las revistas en español, que en su mayoría no tienen política declarada sobre el uso de IA en los manuscritos que publican.
Ahora todo lo que este trabajo no dice, que es mucho. No está revisado por pares. Detecta frecuencias de palabras, lo que no prueba que una inteligencia artificial escribiera el texto, y no distingue entre tres cosas éticamente muy distintas: pulir el estilo, traducir al inglés el manuscrito de alguien que no es angloparlante, y generar el artículo entero. Investigadores externos citados por Nature advierten de que la muestra podría no ser representativa y de que el método, al ser más sensible, tiende a dar valores altos. Solo cubre inglés y solo PubMed Central. Y no mide lo único que de verdad importaría: si esos artículos contienen más errores o peor ciencia.
Cómo lo sabemos
Esta nota se apoya en 2 referencias fechadas: 1 fuente primaria —la fuente original, leída directamente— y 1 medio independiente. La fuente primaria documenta lo que su emisor afirma; el contraste externo se valora aparte. La redacción se apoya en estas fuentes; los enlaces permiten revisar qué respalda cada una.
- arXiv:2608.10715 — Holzwarth, González-Márquez y Kobak (Universidad de Gante) · 2026 · fuente primaria
- Nature — Staggering 90% of biomedical papers now show signs of AI help · 2026


